Solamente
necesitamos escuchar las noticias de hoy en día para darnos cuenta que Israel
está en un problema, un gran problema. Tiene muchos enemigos, y se ha
convertido en la "piedra de carga" y la "copa de temblor"
para todas las naciones como lo dijo el profeta (Zacarías 12:2-3).
Pero Jesucristo trajo las buenas nuevas de un final felíz para Israel. En
Apocalipsis 21 leemos como "EL" retornará a gobernar el mundo, con la
base central en Jerusalen. Israel pertenece a Dios y su gente es su pueblo
elegido por Él (Jeremías 31:1-3). La Biblia nunca deja de afirmar esta
realidad.
"Si Dios ama a Israel, ¿porqué recibe tanto sufrimiento?", se
puede uno preguntar. La Biblia también contesta esta pregunta. Asi como un
padre que quiere a sus hijos los disciplina, también Dios disciplina a aquellos
que Él ama. (Hebreos 12:6) Después que los líderes judíos rogaron al gobernador
romano que cruficaran a Jesús (Marcos 15:13) y la gente dijo "nosotros y
nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte" (Mateo 27:25), La
historia nos dice que esas personas fueron forzadas a huir a otras naciones del
mundo. Hoy, estan retornando en grandes números a su propio país como fué
predecido por los profetas, pero la Biblia nos dice que sus problemas no
terminan ahí. (Jeremías 30:10-11)
Mientras el llanto de "paz, paz" resuena por todo el mundo por la
minúscula tierra de Israel, ponemos atención a la advertencia bíblica que nos
dice que ese llanto precede al tiempo de dificultades. (1ra. de Tesalonicenses
5:3) Un falso mesías precederá el retorno del "verdadero Mesías", un
líder reconocido por todo el mundo, quien firmará un pacto de paz por siete
años entre Israel y sus enemigos, pero la paz será corta. (Daniel 9:27) También
leemos que antes que ese falso mesías sea reconocido, aquellos de cualquier
nación que estuvieron esperando la llegada de Jesucristo; escaparán este tiempo
de sufrimientos (Lucas 21:36 y 1ra. de Tesalonicenses 5:9)
Aunque los judíos siempre creyeron lo que los profetas del Antiguo
Testamento predijeron, no entendieron que las profecías acerca de su Mesías han
entrelazado su primera venida y su Segunda Venida, a menudo en el mismo versículo.
Por ejemplo; Isaías predijo que el Hijo de Dios nacería, que el gobierno
estaría sobre sus hombros, y que sería llamado Dios Todopoderoso, el Padre
eterno, el Príncipe de Paz. (Isaias 9:6) ¡Evidentemente ni el propio Isaías
entendió que ésta profecía cubría ambos eventos de Jesucristo!
De acuerdo a las Escrituras, Israel va a continuar teniendo sufrimientos. La
buena noticia es que después que los sufrimientos de Israel terminen y
reconozca que Jesucristo es su Mesías, un mundo nuevo y perfecto será
establecido con el "gobierno en sus hombros" como Isaías lo predijo.
Jesucristo es el próximo Rey de Israel quién vendrá a gobernar el mundo
desde Jerusalén. (Apocalipsis 21: 1-4) Sigamos diciéndole a nuestros amigos
judíos la buena noticia, y sigamos animándolos para que lo acepten a El como su
Mesías personal. ¡El los ama mucho y no quiere que sigan sufriendo!
Traducido por Carmen Quesada
© 1999, Doreen Palmer