Jim Estaba en la cárcel. El tenía 28 años y ya estaba volviéndose un alcohólico como su Padre el cual terminó su vida en suicidio. Jim tenía esposa y familia esperando su libertad pero ahora no estaba muy seguro si podría confiar en que su esposa esperara por él, debido a su vida de niño.
La memoria de una madre que no tenía tiempo para su familia debido a su lujuría por otros hombres, y su padre que a pesar de ser un cirujano brillante, nunca estaba sobrio, estaban muy dentro de él. No solamente su padre se mató de un balazo, si no también su hermano mayor se ahorcó en su dormitorio a la edad de 16 años. Ahora Jim parecía ir barranca abajo al ser convicto de un robo mientras estaba borracho.
Nos preguntamos ¿qué esperanza hay para Jim ahora? Le llevaría años a un consejero y mucho amor para abrir un camino en este caso, y la memoria de las tragedias lo seguirían siempre. Acordémonos de las palabras de Jesús acerca de nuestra responsabilidad hacia aquellos que están en la cárcel, y como debemos de visitarlos y confortarlos. (Mateo 25:35-46)
Hay una sola manera de que la vida de Jim se dé vuelta. "Yo soy el Camino" dijo Jesús. Solamente Jesús puede tomar una vida quebrantada y restaurarla. Solamente Jesús puede sacar el dolor de los malos recuerdos y sanar corazones rotos. Solamente al decir "Jesús, no puedo hacerlo solo, por favor toma mi vida, estoy arrepentido de mis pecados" podemos hallar la diferencia. Si decimos esas palabras buscando sinceramente al Salvador, lo hallaremos. El hace un milagro en cada uno de nosotros, un milagro de salvación. Es tan simple que mucha gente no puede creer que así suceda, pero los millones de creyentes cristianos que hay en el mundo son prueba del poder de Jesús.
No solamente dijo Jesús "Yo soy el camino", pero dijo "Yo soy el camino y la verdad." Otras religiones enseñarán altos valores morales, pero solamente "Jesús vino a destruir los trabajos del diablo." (1 Juan 3:8) Solamente las enseñanzas de Cristo pueden liberar al hombre y prevenirlo de que se vaya por mal camino siguiendo a las tantas religiones que aparecen hoy por todos lados, muchos hasta citan la Biblia. Solamente la sangre de Jesús salva al pecador.
Jesús dijo "Yo soy el camino, la verdad y la vida!." la fuerza que abrió la tumba en la mañana de la pascua, "La semilla que no perece" (1 Pedro 1:23), puede ser plantada dentro de Jim si él, sinceramente, lo pide. La semilla de la conversión plantada por el Espíritu de Dios en un corazon de tierra fértil, puede convertirse en el árbol de vida, (Génesis 2:9 - Apocalipsis 2:7), el poder de la resurrección el cual puede tirar a un lado las ropas de la tumba del pasado y nos permite vivir para siempre.
Hay una respuesta para todos los Jim que hay en el mundo, y también para todo aquel que no haya tenido una experiencia como Jim, pero que quiere paz y felicidad en un mundo de incertidumbres. Traducido por Carmen Quesada
© 1999, Doreen Palmer