El Documento Legal más Importante Jamás Firmado

Cuando una persona se ausenta por un período de tiempo, y ha confiado en nosotros para delegarnos sus responsabilidades, él nos dá su "poder legal" para firmar sus documentos importantes, y proceder a ejecutar su negocio hasta que él regrese. Esto significa que tenemos la autoridad legal para usar su nombre y tomar cargo de sus asuntos.

Jesús supo que El se ausentaría físicamente por un período largo de tiempo, pero El dió a sus seguidores el correcto uso de Su nombre para llevar a cabo su trabajo. El nos dió permiso para usar el mismo poder en El, cuando El ejecutó Sus poderosos actos; El nos dió Su poder legal.

"EN MI NOMBRE ellos echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas, levantarán serpientes con sus manos, y si bebieren cosa mortífera no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y se sanarán." (Marcos 16:17) "Yo haré cualquier cosa que pidieres al padre EN MI NOMBRE." (Juan 14:13)

"Padre Santo, protege a ellos a través del PODER DE TU NOMBRE, EL NOMBRE QUE TU ME DISTE para que sean uno asi como nosotros somos uno." (Juan 17:11)

" Y para que creyendo tengais vida EN SU NOMBRE." (Juan 20:31)

"Cada uno que invoque EL NOMBRE DEL SEÑOR, SERA SALVO." (Romanos 10:13)

"Esto es por el NOMBRE DE JESUCRISTO de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quién Dios resucitó de los muertos, por El este hombre está en vuestra presencia sano." (Hechos 4:10)

Muchas escrituras nos narran del poder que cristianos están teniendo con el uso de Su nombre. Pero, tú dices, yo puedo decir lo mismo `JesuCristo', y no tengo ningún poder para hacer ninguna de éstas cosas. Por supuesto, si usted usa el nombre irreverentemente ésto viene a ser un quebrantamiento de los mandamientos "No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano." (Exodo 20:7) Allí está otra razón por la que cada uno no tiene este poder.

Debemos firmar una forma legal para tener otro poder legal, pero también debemos firmar una promesa espiritual, para llevar a cabo la voluntad de Jesús; no solo que NOSOTROS deseemos hacerlo. Debemos llegar a ser miembros de su familia para calificar. Así como a usted no le gustaría dar un poder a alguién que podría arruinar sus negocios, tampoco Jesús dá su poder para usar Su nombre a uno que no continue en su trabajo de la manera que El lo planificó.

Cuando alguién muere, él deja su última voluntad y testamento para que sus seguidores lleven a cabo sus deseos. El Nuevo Testamento contiene la voluntad de Dios que El desea que nosotros llevemos a cabo, pero muchos de Sus deseos fueron ya escritos en el Viejo Testamento. Cuando nosotros estamos deseosos por leer la voluntad cuidadosamente, y llevar a cabo Sus demandas exactamente como El pide, entonces recibimos Su poder legal para usar su nombre y hacer milagros.

Jesús uso el nombre del Padre; nosotros usamos el nombre de Jesús. Cuando nosotros llegamos a ser cristianos al nacer de nuevo, entramos a la familia de Cristo y podemos entonces también llamar a Dios "nuestro Padre." (Juan 14:12) Jesús y el Padre uno son, pero el patrón fué establecido de manera que nosotros entendamos el poderío del uso del nombre. Jesús es nuestro perfecto ejemplo de como vivir mientras miramos como El maneja cada situación.

El poder de la resurrección que estalló adelante fué cuando Jesús dijo "Lázaro, ven fuera" (Juan 11:43) es nuestro hoy en día. Lázaro fué resucitado de los muertos de manera que los discípulos miraron el poder que fué hecho en Su nombre. Si solamente pudiéramos crecer en madurez cristiana, nos damos cuenta de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser!

Es tiempo para leer su voluntad y firmar nuestros papeles de modo que podamos ir en el mundo derribando las fortalezas de Satanás. Mientras los ocultos problemas se presentan de nuevo alrededor de nosotros, debemos estar listos para demostrar al mundo el poder en el nombre de Jesús para destruir esto. (1 Juan 3:8)

"Dios no nos dió un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." (2 Timoteo 1:7) Completemos los trámites y sigamos en el trabajo! Traducido por Peter y Lilliam Bakker


© 1999, Doreen Palmer

Home  Articulos Cortos