El pecado se parece mucho a la enfemedad de los huesos llamada Osteoporosis. No nos damos cuenta de su comienzo. De hecho el pecado como la enfermedad de los huesos es tan engañosa, que es posible llegar al punto de pudrición espiritual antes que nos demos cuenta de que hemos pecado.
La culpa se le echa a cualquiera, especialmente a nuestra madre, ya que ella es la más responsable por nuestro desarrollo emocional. Si echamos la culpa de nuestra condición a los piés de nuestra madre, no hemos establecido una raíz de amargura (Hebreos 12:15) en nuestro corazon? Somos o no responsables hasta cierto punto de amarla y perdonarla? No nos damos cuenta de que, aún cuando ella haya cometido muchos errores en nuestra crianza, ella es aún la única que nos ama mas que nadie? Aún una madre que parece que no quiere a su hijo/a se preocupa de una manera especial por ese bebé querido que fue formado dentro de su propio cuerpo.
Si le echamos la culpa por nuestros problemas presentes a otro, no hemos bregado con nuestra propia culpa. Esta es una forma por la cual el pecado eroda nuestras vida espiritual. La única forma de liberarnos de la culpa es renovando nuestra relación con Jesús, estar dispuesto a perdonar a los que nos han herido y pedir perdón por nuestro coraje con ellos. Tenemos que perdonar de la misma manera que Jesús perdonó. (Lucas 23:34)
Solo la sangre de Jesús limpia nuestras manchas de culpabilidad. Es por eso que Cristo murió-para que tú y yo podamos ser libres de nuestros pecados y culpas.
Porque yo soy un poquito mayor que la persona promedia hoy día, miro hacia mis años hermosos y veo la erosión degenerativa moral en nuestra sociedad. Cuando el Rey Eduardo VIII abdicó al trono de Inglaterra, para poderse casar con la divorciada Sra. Simmpson, la prensa soportó su abdicación como una manera necesaria para mantener la monarquía fuera de reproche. Hoy en día, la prensa probablemente consideraría los derechos humanos de la pareja en vez de apoyar la monarquía como un sistema político dado por Dios para mantenerlo libre de pecado. Hay muchos ejemplos que pueden ser citados para demostrar como la estructura moral ha decaído. No nos damos cuenta que una vez que fallamos oponiéndonos a lo que claramente no es cristiano, en verdad estamos de acuerdo. Gritamos ‘derechos humanos', pero todos nosotros muchas veces solamente consideramos nuestros derechos y olvidamos el derecho del que ha sido lastimado.
Jesús llamó "pecado" la violación de "Las leyes de Dios"," El llamó "Adulterio o fornicación" al sexo fuera del matrimonio. Nosotros llamamos a ésto "activo sexualmente." El dijo a la mujer encontrada en adulterio. "Vete y no peques más." (Juan 8: 11) El tiene amor para perdonar, pero El espera que el pecado se termine.
El pecado comienza en nuestra mente. Un pensamiento, si es alimentado, se convierte en palabras y acciones. Solamente un poquitito primero, luego otro poquito, y mas tarde más, hasta dar un soplo completo y el acto es cometido, a veces es un pecado sexual. La osteoporosis no puede ser identificada hasta que está bien desarrollada; el pecado es lo mismo. Sin embargo, si tratamos de vivir una vida cristiana, es posible descubrir nuestros propios malos pensamientos, antes de que el daño se haga, como Jesús hizo cuando fué tentato a cometer actos contrarios a las leyes de Dios. (Mateo 4:1-11) El reprendió a Satán; y nosotros también podemos reprenderlo diciendo "En el nombre de Jesús yo te reprendo Satanás." Llamemos al pecado por su verdadero nombre y aprendamos a tratar con el. Traducido por Peter & Lilliam Bakker
© 1999, Doreen Palmer