Cuando se produce una guerra, el inocentes partido está usualmente desprevenido para luchar. Este fué el caso en la Segunda Guerra Mundial cuando los aliados rápidamente tuvieron que reunir sus fuerzas para encontrar un enemigo mucho más listo para la batalla.
Verdaderos creyentes en Cristo Jesús, lentamente estan dándose cuenta de que ellos, también están en una batalla, a diferencia de la II Guerra Mundial, es una batalla espiritual. Ellos luchan "no contra carne y sangre, sino en contra...de las tinieblas y contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." (Efesios 6:12) Esta guerra es un poco común, pués la verdadera iglesia ya conoce el desenlace. Esta fué ganada en el Calvario cuando Jesucristo fué victorioso sobre los poderes del infierno y dió a sus seguidores el uso de Su nombre para hacer las operaciones de limpieza.
En 1era. de Samuel 17:32-50 hay una historia acerca de los Israelitas que fueron atacados por un enemigo mucho mejor equipado que ellos, fueron los filisteos; quienes tuvieron en sus filas a un gigante que desafió a cualquiera que se atreviera a luchar con él. Finalmente un pequeño niño pastor llamado David, tomó cinco piedras iguales, las colocó en su bolsa de pastor, levantó su vara y su onda y dijo para sí mismo, ¿podría luchar con el gigante.? Un pequeño muchacho, inexperto, y sin armadura de soldado, mató al gigante y ganó la batalla.
Los cristianos conocen el resultado final de su batalla, aún ellos han sido presa de los guardias. Ellos estan desprevenidos para combatir el oculto asalto del diablo en un mundo donde los cristianos son el blanco de él y arroja maldición en contra de ellos. Sin embargo, el verdadero cuerpo de creyentes está armando rápidamente sus fuerzas para combatir la guerra y purificarse a si misma. Ella, como el pequeño David, está levantando las cinco piedras iguales, la vara y su onda, que representan el equipo de Sus seguidores para la batalla por Jesús. La lista de artículos está en Efesios 6. Ellos tienen armas ofensivas así como la armadura para la defensa.
La primera piedra que El nos dió es una escudo de FE. Mientras nosotros probamos cobrar fé, este es un regalo por el cual debemos rogar a Jesús. Esta piedra dará a nosotros coraje para comenzar la batalla.
La segunda piedra es una CORAZA DE JUSTICIA. Jesús, por medio de su muerte, proveyó una forma para que nosotros lleguemos a ser pueblo santo. La puedra de justicia, es también un regalo de Jesús.
Piedra número tres es LA PAZ DE DIOS. Nosotros, somos un lote de pendencieros. Nuestras mentes estan en constante confusión, excepto cuando encontramos esa confianza en Jesús, allí encontramos una paz que solamente El puede darnos. Su paz, también es un regalo.
Piedra número cuatro es el CINTURON DE LA VERDAD- para ser verdaderos cristianos necesitamos de la SABIDURIA DE DIOS. Jesús dejó su Espíritu con nosotros, un consolador, con el que podemos entender cosas espirituales con sabiduría. Este también es un regalo de Jesús.
Piedra número cinco es un YELMO DE SALVACION. Nosotros debemos nacer dentro del mundo del Espíritu para obtener este regalo como una PROTECCION DE NUESTRA MENTE en contra de los poderes del diablo.
La vara de David es el PODER DE DIOS para deshacerse del diablo. La Biblia llama a esto una "espada del Espíritu." Nosotros nunca podemos lograr tener este poder, pero es gratis para todos los que lean Su palabra y busquen Su rostro. Este es un regalo.
La onda de David es nuestra autoridad para usar el NOMBRE Y SANGRE DE JESUS - un regalo del Calvario. Por nuestra parte debemos ayunar y orar para hacer uso de ésta arma.
Usualmente los niños no luchan en guerras, pero igual estan pidiendo luchar en ésta. Ellos, como sus superiores no tienen fuerzas o poder en ellos. Igual no conocen como preguntar a Jesús por los regalos que El tiene para ser usados como armas. Es para adultos pedir a Jesús que les provea a sus niños del equipo adecuado.
La bolsa en que David llevó sus piedras son las oraciones de otros. Debemos no solamente orar por nuestras propias armas, sino también por armas para nuestros compañeros cristianos.
Oremos el uno por el otro para llegar a ser "vencedores" en el tiempo final de la iglesia! Traducido por Peter and Lilliam Bakker
© 1999, Doreen Palmer