Un Buen Amigo no deja a un Buen Amigo

Todos buscamos el amor. Deseamos ser aceptados y apreciados por otros. Nosotros tratamos de buscar a alguién quién pueda cubrir esta necesidad, usualmente en una relación de matrimonio.

Si nosotros hemos sido criados en un hogar cálido y amoroso, parece fácil para nosotros dar y recibir amor. Lo hacemos sin pensar en esto, aceptándonos a nosotros mismos y a otros como ellos son, con errores y todo. Sin embargo, el amor es más dificil de obtenr si hemos sido profundamente heridos.

Si hemos decidido seguir a Jesús y hemos pedido a El hacerse cargo de nuestras vidas, sentimos que tenemos a alguién en quién confiar, aún la completa convicción de Su amor por nosotros o nuestro completo amor por El toma muchos años para desarrollarse.

Yo fuí invitada para aparacer en un programa de televisión y me sentí temerosa. Fué no solamente miedo presionando mi corazón , ¡estaba aterrorizada.! Mientras yo luchaba con ésto en oración, oraba por paz, finalmente una profunda paz se afirmó sobre mí y una voz callada susurró, "Yo soy el Príncipe de Paz" (Isaías 9:6) Por primera vez yo entendí el significado de ese título, dándome cuenta que la verdadera paz, solamente viene de lo alto. El miedo no retornó, y la entrevista se llevó a cabo sin ningún problema.

Pocos días más tarde, el conocimiento vino a mí y me dí cuenta que en verdad tuve un Amigo quién nunca podría fallar. Yo pude contarle a El mi profundos secretos y El en turno inundaría mí espíritu con una especial convicción de su presencia. Yo pude pedir dirección y, si yo obedecí a El y busqué Su divina voluntad, El podría hablarme. Nuestro gran Amigo es un verdadero amigo, quién nunca nos dejará o desamparará. (Hebreos 13:5) Jesús está conmigo cuando yo conozco y siento Su presencia, pero cuando el enemigo trata de separarnos, Jesús está orando por mí día y noche para que no caiga. (Hebreos 7:25) Conociendo ésto, todo lo que yo necesito hacer es hacer uso de mi propia voluntad para ser obediente a Sus mandamientos y mi Amigo será fiel a mí siempre, no a veces sinó ¡SIEMPRE.!

Jesús es la ‘Roca de los tiempos' El es el único en quién el hombre ha sido capáz de contar desde el principio. El es como una Roca, fuerte y seguro aún en medio de las tormentas de la vida. Los que han construído sus vidas sobre ésta Roca y han aprendido a confiar en éste gran Amigo, son también capaces para confiar en humanos a tal grado. Ellos sienten más seguridad en sus matrimonios y relaciones humanas que esos quienes no han aprendido a confiar en el Unico que los formó en el vientre de su madre.

En nuestros días, necesitamos llegar a conocer a Jesús como un Amigo personal. Necesitamos pasar tiempo hablando con El, pero también con todos nuestros amigos, nosotros no hablamos TODO lo que necesitamos! No imponemos eso en nuestros amigos humanos, así que ¿porqué podemos insultar a nuestro gran Amigo en ésta manera? Necesitamos aprender a callarnos y escuchar a Su silenciosa, pequeña voz dándonos palabras de aliento y consejo.

Precisamente como un amigo humano es a veces celoso de otro de nuestros amigos, así a Satanás no le gusta que nosotros tengamos a Jesús como un Amigo y prueba cada táctica para interferir. Mientras comenzamos a orar o leer nuestra Biblia, nos acordamos de un millón de cosas que podríamos estar haciendo, y que justamente hoy no tenemos tiempo para estar con Jesús.

Sin embargo, un buen amigo nunca deja a un buen amigo, y Jesús pacientemente espera por nosotros, esperando en contra de la esperanza que nosotros encontraremos el tiempo para hablar con El, y escuchar lo que El nos quiere decir.

¡Si realmente somos Su buen amigo, seguramente desearemos pasar tiempo con El!

Traducido por Peter y Lilliam Bakker.


© 1999, Doreen Palmer

Home  Articulos Cortos