Para que un niño pueda aprender, el padre debe dejarlo experimentar, de manera que el niño pueda descubrir las consecuencias de sus propias acciones. A causa de nuestros errores aprendemos.
Cuando Dios permitió al hombre tener una voluntad libre para escoger por sí mismo, el hombre llegó a ser como el niño quién aprende mejor a través de la experiencia.
Mientras dirigimos nuestra mirada de como Dios ha enseñado al hombre a través de los siglos, miramos a Dios como al Padre sabio quién enseña al hombre a vivir. Esto comenzo en el jardín de El Eden donde al hombre se le permitio hacer su primer selección. (Génesis 3), y termina en el libro de Apocalipsis donde solamente "vencedores" serán parte de la orden divina.
Moisés habló por Dios cuando el demandó que se librara a su gente de la esclavitud en Egipto: "Deja ir a mi pueblo, para que ellos puedan alabarme." (Exodo 7:16) El llamado nunca ha cambiado, Dios todavía pide libertad para sus escogidos para que ellos puedan amar y adorara El.
Dios dictó a Moisés los diez mandamientos, órdenes divinas de las montañas santas para que el pueblo los cumpliera. Para el tiempo de Jesús, éstas leyes han llegado a ser más importantes que amor y adoración y, como enseñó a través de los escribas y fariseos, fueron humanamente imposibles de guardar. Jesús añadió a éstas leyes amor por Dios y amor el uno por el otro. El enseñó que arrepentimiento y perdón hicieron ésto posible porque aún el más vil de los pecadores venir dentro del Reino, y a través del derramamiento de Su sangre en el Calvario, la LEY de Moisés fué reemplazada por la GRACIA de Dios. Dios nos ha dado Su Santo Espíritu para que esos que le buscan puedan saber que es la verdad y que es error, y para obedecer la Ley valiendose de Su principio de amor.
Los discípulos fueron facultados en Pentecostés a hablar audázmente acerca de su Maestro, pero como hombres comenzaron a hacer sus propias decisiones, la iglesia Cristiana fué dividida en muchas denominaciones. Dios permitió ésto para que el hombre pudiera mirar que su propia sabiduría y trabajo conduce solamente a la desunión. Dios fielmente amará a Su iglesia hasta que nosotros aprendamos que necesitamos Su ayuda para amarnos los unos a los otros.
Desde que el hombre hizo su primer decisión pecaminosa para decidir por su propia cuenta lo que es malo y lo que es bueno, Dios le ha permitido aprender a través de la experiencia. Ahora, nosotros estamos confrontados en cada lado con falsas y confundidas enseñanzas, muchas de las cuales se refieren a la Biblia. Nosotros clamamos como hizo Adan, "¿realmente dijo Dios?" (Génesis 3:1) La tentación para hacer la decisión sin Dios como para lo que nosotros debemos creer y persistir. Solamente a través de la oración y la lectura de la palabra de Dios, podemos aprender los caminos de Dios. Satanás cita escrituras incorrectamente como el dijo a Jesús, (Mateo 4:1-10) de manera que nosotros nunca debemos aislar un versículo para probar un lugar, pero leer los versículos antes y después.
Dios nos ha enseñado, y estamos comenzando a entender, que nosotros podemos ser vencedores, solamente a través de escuchar lo que El ha estado tratando de enseñarnos. El nos ha dado una voluntad libre para permitirnos aprender esta gran lección: que por nosotros mismos no podemos discernir lo bueno de lo malo, no podemos amarnos el uno al otro. ¡Necesitamos a Dios!
Traducido por Peter y Lilliam Bakker
© 1999, Doreen Palmer