Como Vivir Por Siempre


Ha intentado usted alguna vez colocar todos sus paquetes navideños en un rimero ordenado pero, que por el tamaño irregular de la forma o de un chongo muy largo, un regalo podría no ser amontonado con los otros? De alguna manera ese único paquete es diferente y especial.

Esa es la manera que es con un regalo que Dios nos dá. El concede muy grandes y bellos regalos a Sus niños, pero no hay uno que se mantenga firme de los otros, ¡es único! Es uno llamado por un nombre poquito entendido, aún entre Cristianos. Ese regalo es "GRACIA"

La Biblia está dividida en dos secciones llamados, el Viejo Testamento y el Nuevo Testamento. La palabra ‘testamento' significa ‘convenio' ó ‘promesa'

En los tiempos antiguos (y todavía hoy en ciertas culturas) cuando dos personas hacen un acuerdo ó voto, ellos se cortan ellos mismos y mezclan su sangre. Ellos hicieron una ‘promesa de sangre', una promesa para ser unida por siempre. La atadura entre ellos llega a ser más fuerte que lazos familiares. Nuestros documentos legales hoy en día son ‘sellados' con sellos rojos al lado de nuestras firmas, símbolo de los antiguos votos de sangre.

El Viejo Testamento es un pacto entre Dios y Abraham, el padre del pueblo judío. Dios prometió ser Su Dios si ellos querian ser Su pueblo. (Génesis 15:17) A ellos se les pidió obedecer los diez Mandamientos que Dios dictó a Moisés en el Monte de Sinaí (Exodo 20: 3-17) Sin embargo, con al darseles la ley, surgió allí un grupo de gente que decidió interpretar la ley en todas las variaciones posibles y aplicar esto con aspereza. Una religión muy estricta y sin amor vino a ser representada por todos los escribas y fariseos judíos. El pueblo quiso guardar la ley 100%; cuando ellos fallaron, ellos fueron a hacer una expiación a Dios con la sangre de animales.

Dios hizo su primer pacto con el hombre, pero Jesús más tarde habló duramente en contra de la falta de amor y compasión, en guardar las leyes como un acto externo únicamente.

El Nuesvo Testamento o nuevo pacto hecho entre Dios y el hombre, no fué para reemplazar el Viejo pacto, pero para agregar a ésto el ingrediente de amor. La sangre usada para sellar el nuevo acuerdo fué esa de Jesús, de Dios mismo quién vino a vivir en nuestro mundo hace 1996 años. La sangre derramada en el Calvario por única vez, fué sacrificio de sangre para quitar los pecados del pueblo. Esto ha sido predicado por los profetas, que Dios podría quitar los pecados de la tierra en un día. (Zacarías 3:9)

El nuevo pacto es para ambos judíos y gentiles, para cualquiera en cualquier nación que conozca que Jesús derramó Su sangre para salvarlos del pecado. Jesús dijo que El no vino para abrogar las leyes de los profetas sino para cumplirlas. (Mateo 5:17) A causa de nuestro pacto de sangre con Jesús, nosotros podemos ser libres de nuestro pecado y culpa. El título escritura de nuestra herencia es sellada como un documento legal con la sangre de Jesús. "Por lo tanto ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" (Romanos 8:1)

El bello regalo, único entre todos los regalos de Dios, es que nosotros no vivimos más bajo la ley, pero bajo la GRACIA. Nuestra nueva libertad no es un permiso para quebrantar las leyes, pero significa que nuestro pecado está pagado.

El nuevo pacto es uno de amor. Es el amor de Dios para perdonar a través de la sangre de Jesucristo, es el amor del hombre por Dios en recompensa por el deseo que le es dado para guardar las leyes de Dios. Nosotros obedecenos no por miedo, pero a causa del amor, justo como un niño en un hogar felíz obedece a sus padres con amor y respeto.

La ley no se escribe más en piedra como en el tiempo de Moisés, pero ahora es escrita por Dios en nuestros corazones como ha sido predicho. (Jeremías 31:33) En vez de la circunscisión de El Nuevo Testamento, un acto físico ejecutado por humanos, es ahora una circunscisión de el corazón ejecutado por Dios tal como permitimos a El cortar nuestros malos diseños.

Jesús dijo, "Sed, pués, por lo tanto perfectos" (Mateo 5:48) El ha estado hablando de amor. Nosotros debemos ser perfectos en amor. Debemos usar todos nuestros esfuerzos humanos para amar aún a esos quienes nos odian, pero solo por el poder en Su sangre podemos hacerlo. El nos pide que tomemos la copa que representa Su sangre para sellar nuestro pacto de sangre con El. "Esta copa es el Nuevo Testamento en Mí sangre; haced ésto todas las veces que la bebieres, en memoria de mí." (1 Corintios 11:25)

Jesús dijo al Apostol Pablo, " Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad." (2 Corintios 12:9) Solamente por su gracia, un inmerecido regalo, podemos ser nosotros nacidos dentro de Su familia y recoger el título de escritura de nuestra herencia, ¡VIDA ETERNA!

Traducido por Peter y Lilliam Bakker


© 1999, Doreen Palmer

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