Los Caminos Del Hombre No Son Los Caminos De Dios

Es difícil entrelazar lo divino con lo humano. Los caminos divinos son tan diferentes de los caminos humanos, al grado que cuando tratamos de mezclarnos, éstos no combinan bien juntos. A veces es como tratar de escuchar dos conversaciones al mismo tiempo. La una interrumpe a la otra.

Dios habló a través de Isaías, "Mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." (Isaías 55:9) siempre hay una diferencia.

Mientras buscamos descubrir como Dios piensa y actúa, nosotros mismos nos encontramos en descuerdo con otros. Mientras tratamos de explicar los caminos de Dios a otros, a veces ellos son capaces de entender lo divino y a veces no. Entonces nos atormentamos entre la decisión de si ser popular con nuestro vecino o si arriesgar ser no popular. En esta decisión depende nuestro destino espiritual. Si nos movemos en los caminos humanos, es mucho más fácil vivir en este mundo, pero el hacerlo es morir espiritualmente. Si no es una muerte completa, vamos a ir dentro de un período de desorden mental, simplemente porque conocemos mejor.

Pedro lo puso de ésta manera, "Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fué dado...el perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. (2 Pedro 2:21-22)

El fallar en seguir lo divino produce que muchos cristianos hablen y enseñen caminos divinos, pero viven una vida tras normas humanas. Muchos líderes caen en la trampa de creer que ellos deben continuar siendo populares con su congregación para mantenerlos unidos. Si ellos escogen este camino, el cuerpo entero cae en deterioro espiritual, el grupo se desintegra, o decide escoger un nuevo líder. En cualquier evento, el grupo no puede crecer espiritualmente bajo un líder que pone primero su propia popularidad en vez de permitir que el poder de Dios opere.

El profeta Oseas dijo. "Mi pueblo está destruído por falta de conocimiento." (Oseas 4:6) El ‘conocimiento' requerido no es otro grado para agregar más letras a nuestro nombre. El conocimiento requerido es saber lo que somos como seres humanos, y lo que podemos llegar a ser cuando nos arrepentimos y pedimos a Jesús que controle nuestras vidas.

Es un conocimiento de los poderes engañosos de Satanás en nuestras iglesias cegándonos de la verdad espiritual. Es un conocimiento del poder disponible para los creyentes nacidos de nuevo para usar el nombre de Jesús para orar al Padre. En un conocimiento del poder disponible a cristianos cuando mencionan la sangre de ‘Jesús' para derribar fortalezas. Es un conocimiento ganado en nuestras rodillas mientras nos arrepentimos y nos humillamos para recibir el bautismo de Jesús con la evidencia de hablar en lenguas. Es un conocimiento donde las enfermedades no son parte del divino plan, pero que pueden ser sanadas hoy como en el tiempo de Jesús a través del arrepentimiento, oración, y ayuno. Traducido por Peter y Lilliam Bakker


© 1999, Doreen Palmer

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