Si apareciera un anuncio en el periódico local donde dijese que se regalan fotos familiares y una gigante caja de detergente, usted puede imaginarse la multitud que podría bloquear las calles. Igual si estuviera lloviendo fuerte, todavía la gente llegaría.
El Dios del cielo está dando una oferta gratis de mucho más valor que fotos familiares y detergente, pero allí hay una similaridad para las ofertas.
Después de Su resurrección, Jesús dejó con nosotros Su propio Espíritu que, si usted y yo aceptamos en nuestros corazones, podemos llegar a ser miembros de Su familia. Su Espíritu vive DENTRO de nosotros (Juan 14:20) para hacernos puros y limpios, a causa de Su sangre derramada por nosotros. Mientras el detergente limpia nuestra ropa, Su Espíritu limpia nuestros corazones para hacernos parte del cuerpo de Su iglesia. Un cuerpo sin una cabeza está sin vida, y una iglesia sin Jesús como su cabeza no puede vivir tampoco!
Mientras nosotros visualizamos la iglesia mundial, miramos esto como una familia fotografiada con gente de todas las naciones, y de todos los colores, cada retrato tiene el rostro sonriente de Jesús. Aún cuando probado y perseguido como lo fué Jesús, nada puede borrar la sonrisa de su rostro manchado con sangre. Ellos creen, como hizo el apostol Pablo "que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 8:38-39)
A veces fallamos para apreciar nuestra libertad religiosa. Solamente mientras escuchamos a esos cristianos, quienes en otros países han sido arrojados en la cárcel o matados porque enseñan acerca de que nosotros podemos darnos cuenta del precio que nuestros padres pagaron por nuestra libertad.
Muchos quienes exigen tener parte de este cuerpo dejan mucho que desear. Sin embargo, cuando nosotros miramos nuestro propio pecado, llegamos a ser más decididos para obtener nuestra caja de detergente - la sangre de Jesús limpia la iglesia de Jesucristo.
Los cristianos antiguos "fueron apedreados, cortados en pedazos, tentados, matados con la espada, ellos deambularon cubiertos de piel de carnero y de cabra, siendo destituídos, afligidos, atormentados por quienes el mundo no fue digno; ellos deambularon en desiertos, montañas, guaridas y cuevas de la tierra" (Hebreos 11:37-38)
No solamente ellos fueron mártires en el pasado, sino que allí se reporta que más gente ha sido matada por su fé en años reciente, que en ningún período de la historia. A veces se les prohibe predicar el evangelio o ejecutar milagros.
Muchos cristianos predicamos hoy en día sin equiparnos para morir por nuestra fé, Si el mensaje lleno del evangelio no está enseñando la fotografía de esta gente, mostrará rostros sin gozo que no parecen de Jesús.
Estemos seguros de tomar nuestros regalos gratis para liberarnos del pecado y culpa, de modo que nuestra foto familiar salga bien.
Traducido por Peter y Lilliam Bakker
© 1999, Doreen Palmer