Si alguien que usted conoce, alguien que ha crecido en su ciudad y cuyos padres y familia usted conoció bien, si ese alguien fuese un día a levantarse para leer la lectura bíblica en su iglesia y dice, en esencia, que El fué Dios--¿cuál sería su reacción?
La mayoría de nosotros, estoy segura, reaccionaría como lo hicieron esos presentes el día que Jesús se levantó para leer en la sinagoga en su ciudad natal de Nazareth. Ellos dijeron, "¿no es éste el Hijo de José?" (Lucas 4:22)
Aunque Jesús no admitió abiertamente que El era Dios, El dijo que El fué el ungido de quien el profeta Isaías había dicho que sería llamado "Emanuel, Dios con nosotros." (Mateo 1:21-23) Jesús mantuvo deliberadamente en secreto su identidad, porque El conoció que Su afirmación de ser Hijo de Dios lo lideraría a Su muerte.
Satanás ataca a la iglesia cristiana a través de levantar a esos quienes niegan que Cristo es verdaderamente El ungido, el Cristo, el Hijo de Dios. Por lo tanto, estos grupos estan ‘en contra del Cristo.'
Jesús profetizó que su iglesia siempre se mantendría firme. El dijo, "LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERAN EN CONTRA DE ELLA." (Mateo 16:18) Satanás ha estado tratando de destruir la iglesia cristiana por 2,000 años, pero ha sido incapáz de hacerlo, ésta continua, y cuando se debilita y tambalea, Dios nunca falla para traer renovación.
Cada profecía del Viejo Testamento perteneciendo a la vida de Jesús, ha sido cumplido con exactitud, pero todavía no ha terminado. El está para retornar en la misma manera que El salió. (Hechos 1:11) Esa es una promesa en la que debemos confiar, y todos lo que las puertas del infierno puedan hacer es mantenernos tan ocupados que no tendremos tiempo para leer acerca de ésto.
La razón de que la verdadera iglesia ha estado siempre bajo los ataques del infierno, es porque Su iglesia destruye los trabajos del enemigo. Eso es porque su fundador fué Dios mismo. ¡Quien vino a vivir entre nosotros!
Traducido por Peter y Lilliam Bakker
© 1999, Doreen Palmer